Markel Olano asegura que «a partir del sábado las circunstancias van a cambiar y cada partido tendrá que hacer una relectura».
2011-06-06 El Diario Vasco
La intención de Bildu de gobernar la Diputación aunque sea en minoría y la negativa del PNV a alcanzar un acuerdo con el PSE estrechan mucho las posibilidades de Markel Olano de ser reelegido como diputado general, pero el dirigente jeltzale no pierde la esperanza de que los movimientos de «un largo mes de junio» le permitan seguir en el cargo. Recuerda que hace cuatro años, cuando fue investido después de que el PNV fuera también segunda fuerza en las elecciones forales, la incertidumbre duró hasta el último minuto. «Esto es política y las posiciones que hoy parecen cerradas, mañana pueden no estarlo tanto», señala.
-A tenor de la postura que mantienen ahora mismo los partidos, ¿puede estar viviendo sus últimos días como diputado general?
-Todavía tenemos un mes de junio largo de negociaciones y decir que pueden ser mis últimos días sería adelantarse demasiado a los acontecimientos. El pleno de investidura del diputado general será a finales de junio, por lo que ahora toca negociar y dialogar mucho entre todos los partidos. Hay que recordar que Bildu ha logrado una mayoría de votos en las elecciones, pero ahora debe conformar una mayoría en las Juntas Generales, y eso requiere un proceso. De todas formas, yo estoy preparado para los dos escenarios, el de mantener el gobierno o el de pasar a la oposición.
-¿Va a presentar su candidatura a la reelección?
-Sí, porque el PNV tiene un modelo de desarrollo del territorio, un programa, que tiene que ser defendido en el pleno de investidura, para lo que es imprescindible que yo presente mi candidatura.
-Si no resultara elegido, ¿estará cuatro años en la oposición?
-Mentalmente no estoy todavía en esa posición, aún no me veo en la oposición, pero en caso de que me tocase, lideraría el grupo parlamentario de los nacionalistas vascos.
-¿Qué opciones reales tiene de ser investido una vez que Bildu ha anunciado que está dispuesto a gobernar en minoría y que el PSE sólo le apoyaría si hay un acuerdo global que por el momento el PNV ha rechazado?
-Cada partido ha establecido su marco de negociación y ahora se tienen que ir quemando etapas. El marco del PNV parte de la negativa a vetar a Bildu, que es el partido que ha recibido un apoyo mayoritario, y vamos a mantener una total coherencia en ese principio, avalado por el partido en su conjunto y por todos sus dirigentes. En este momento, en el que pretendemos poner en marcha un proceso de paz, sería nefasto excluir a una fuerza política que es muy importante para la puesta en marcha de ese proceso. Creo, además, que la ciudadanía del territorio no entendería en absoluto que se estableciera un veto a Bildu antes incluso de comenzar las negociaciones. Me parece una actitud cuestionable democráticamente.
-¿Descarta entonces que pueda producirse un acuerdo con el PSE?
-Nuestra estrategia de negociación implica no excluir a ningún partido, y cuando uno se plantea esta vía es con la intención de llegar a acuerdos. Si por parte del PSE el único planteamiento es vetar a Bildu, el recorrido de ese diálogo es nulo, pero no nos cerramos a llegar a acuerdos con ningún partido.
-Más allá de los vetos, ¿si las coincidencias programáticas con el PSE son mayores que con Bildu, aumentarían las posibilidades de un acuerdo PNV-PSE?
-Tal y como se están posicionando el PSE y el PP, un acuerdo es muy difícil, porque el marco que están planteando pivota sobre la necesidad de excluir a Bildu. Además, han hecho un planteamiento que liga esa necesidad de exclusión de Bildu con acuerdos globales para los ayuntamientos y la Diputación. A corto plazo las dificultades de llegar a acuerdos son muy grandes.
-El PSE ha anunciado que si el próximo sábado, cuando se constituyen los ayuntamientos, no hay acuerdo, tampoco apoyará su investidura como diputado general.
-El sábado será una etapa importante en este proceso de negociaciones porque puede clarificar mucho la situación de cara al pleno de designación del diputado general. De todas formas, hay que darle tiempo al tiempo, porque, aunque cada partido ya ha establecido su marco, este mes va a ser largo y es posible que se produzcan modificaciones en los planteamientos.
-¿Fiará sus opciones de reelección a que el PSE cambie de opinión desde el sábado hasta el día de la investidura?
-No me puedo adelantar a los acontecimientos porque no sé cuál va a ser la actitud que van a tener los partidos a finales de junio. Después del sábado las circunstancias se van a modificar y cada uno tendrá que hacer una relectura de la situación y de los pasos que va a dar. Los marcos que han establecido los partidos achican mucho los espacios, pero nosotros optamos por la prudencia porque creemos que se van a tener que producir pasos para que lleguemos al escenario definitivo.
-Desde el PSE y el PP sitúan la responsabilidad de que Bildu gobierne en la decisión que adopte el PNV en los próximos días.
-Es una contradicción evidente que se exija responsabilidad al PNV partiendo de un planteamiento irresponsable como es la exclusión de Bildu. La inmensa mayoría de los guipuzcoanos no entendería un acuerdo PNV-PSE-PP para excluir a Bildu cuando ni siquiera entiende un pacto PSE-PP para excluir al nacionalismo vasco y dar apoyo al gobierno de Patxi López. La de la exclusión es una estrategia caduca que ha perdido muchísima fuerza con la vuelta de la izquierda abertzale a las instituciones y que tiene nula legitimidad ante la sociedad. Por lo tanto, tratar de extenderla ahora a Bildu y pedir al PNV que participe de ella es una absoluta irresponsabilidad.
-Si finalmente resultase investido con los votos favorables del PSE, ¿no se vería en la tesitura de defender algo que ahora critica?
-En la pregunta se maneja solamente la posibilidad de que pueda ser diputado general con el apoyo del PSE, pero lo que tenemos que hacer es intentar llegar a acuerdos con todos los partidos políticos.
Una semana decisiva
-Pero, en un hipotético acuerdo con Bildu, parece difícil que la coalición, como fuerza más votada, vaya a renunciar a presentar a su candidato a diputado general.
-Ésa es una hipótesis de partida, pero yo no cierro ninguna posibilidad al diálogo. Todos los partidos tenemos que hacer un análisis de cuáles son las prioridades. Las primeras conversaciones que hemos tenido con Bildu han sido un punto de partida muy genérico y muy limitado, porque ni siquiera hemos podido entrar a analizar los programas. Esta semana tendremos que entrar más en profundidad en los temas y tendrá que producirse un proceso de maduración de las conversaciones. A día de hoy no sabemos qué propone la izquierda abertzale para Gipuzkoa.
-Ha anunciado que el PNV garantizará que los proyectos estratégicos de Gipuzkoa seguirán adelante tanto desde el gobierno como desde la oposición. ¿Cómo lo haría en este último caso?
-Hay que hacer una lectura adecuada de lo que ha dicho la sociedad en las elecciones. Ha votado mayoritariamente a Bildu en una decisión que yo ligo al proceso de paz y a la nueva fase política de normalización que se ha abierto. Lo cual no quita para que los proyectos estratégicos más importantes que ha desarrollado Gipuzkoa en los últimos años sigan teniendo un apoyo mayoritario en las Juntas Generales. Ya sea en el gobierno o en la oposición, nosotros vamos a mantener una coherencia de apoyo a los grandes retos del territorio. Cualquiera que sea el gobierno debe saber que en Juntas vamos a seguir apoyando las infraestructuras. El PNV no va a permitir que Gipuzkoa dé marcha atrás en los grandes proyectos, y eso queda garantizado por que en Juntas hay una mayoría que coincide en esta idea.
-¿Podría darse el caso de que Bildu gobernase en minoría, como pretende, pero las Juntas frenasen algunas de sus propuestas?
-No quiero entrar en hipótesis, lo único que digo es que, en estos momentos, está garantizado el apoyo de las Juntas a los grandes proyectos del territorio y a la línea de desarrollo que hemos seguido en Gipuzkoa.
-¿El PNV puede sentir vértigo de perder una institución que lleva décadas gobernando, como es la Diputación, sobre todo ahora que tampoco contará con el contrapoder de muchos ayuntamientos?
-El PNV es un instrumento a favor de este país, y ese papel no se circunscribe a ejercer siempre el poder. Para mí es mucho más importante mantener una coherencia en nuestras ideas y proyectos que estar en una determinada posición de gobierno. El PNV tiene un espacio político muy consolidado en Gipuzkoa y vamos a continuar impulsando nuestro proyecto político desde el gobierno o la oposición.
-En las negociaciones que han mantenido con Bildu, ¿qué postura han encontrado con respecto a las grandes infraestructuras?
-En el primer encuentro que tuvo el PNV con Bildu no se profundizó prácticamente en nada, porque no presentaron ni su programa electoral, mientras que el PNV fue con su programa territorial y con una propuesta añadida de pacificación y normalización. Espero que esta semana se profundice algo más.
-¿Qué opina de afirmaciones como que un gobierno de Bildu podría «parar Gipuzkoa»?
-Cualquier declaración que incida en una alarma social no es neutra políticamente, y yo creo que es muy irresponsable generar una alarma con un objetivo partidista. Hay una cuestión que es objetiva: en Juntas Generales sigue habiendo una mayoría que apoya las grandes infraestructuras, lo cual da estabilidad. Y si los partidos mantenemos esa posición, y el PNV lo va a hacer sin ningún género de dudas, esa estabilidad no tiene por qué verse afectada.
-¿Ha recibido la llamada de empresarios preocupados por un posible gobierno de Bildu?
-Tengo relación con muchas personas de la sociedad guipuzcoana y recibo múltiples llamadas, con diferentes tonos e intenciones, pero lo que he percibido es una pluralidad de opiniones que en absoluto me llevan a la conclusión de que exista una alarma en la sociedad.
-¿Es posible que el PNV alcance un acuerdo con Bildu para gobernar la Diputación?
-Hay que darle tiempo al tiempo, pero yo no cierro ninguna puerta.
-¿Por qué no participó directamente en la reunión con Bildu?
-Se decidió que ni el candidato a diputado general ni el candidato a alcalde del PNV tomaran parte. Están participando en las negociaciones los que hemos considerado que son los más adecuados para ello.
-Bildu ha ganado las elecciones, pero ¿considera que está preparado para gobernar?
-Hay dos aspectos para contestar a una pregunta que no es sencilla. Por un lado, en este momento no tengo elementos de juicio para pensar que Bildu no está preparado para gobernar, por lo que no voy a establecer ninguna deslegitimación de su capacidad para hacerlo. Por otro lado, ellos también tienen que hacer su propia lectura y todavía estoy esperando a saber cuál es. Conocemos su primera propuesta, que es la de constituir un gobierno en minoría, pero deberían hacer una reflexión más profunda de si se consideran preparados para gobernar y de si ésta es una prioridad para ellos. Lo tienen que decidir ellos.
-¿Cree que Bildu merecía un triunfo tan abultado?
-Bildu ha sido un fenómeno social en unas circunstancias muy especiales, pero el resultado es el que es. Ahora me viene a la cabeza una situación que no es parecida, pero que tiene sus puntos en común, la que se produjo en 2001, en unas elecciones en las que la coalición PNV-EA obtuvo unos resultados históricos. En aquel momento el presidente Aznar incidió en la inmadurez de la sociedad vasca. Todo lo que sea hablar de inmadurez, de victoria inmerecida, todo lo que trate de deslegitimar unos resultados electorales, me parece peligroso. No voy a entrar en ese tipo de consideraciones porque le tengo muchísimo respeto a esta sociedad, que creo que es madura y que toma sus propias decisiones.
-¿El PNV puede perder su hegemonía dentro del nacionalismo vasco tras la irrupción de Bildu?
-La adhesión mayoritaria del ámbito nacionalista va a depender de la capacidad de nuestro partido para conectar con la visión mayoritaria de la sociedad. Estoy convencido de que el PNV tiene más posibilidades de conectar con la visión mayoritaria de la sociedad guipuzcoana y vasca que la izquierda abertzale, a pesar de que estas últimas elecciones hayan podido mostrar otra cosa.
-¿La actitud del PNV tras las elecciones no ha sido demasiado triunfalista teniendo en cuenta que ha sido superado por Bildu en Gipuzkoa y en muchos pueblos?
-Nuestra lectura no ha sido triunfalista en absoluto, lo que hemos dicho es que hemos recibido 9.000 votos más que hace cuatro años. Antes incluso de conocer los resultados, tuve la sensación de que habíamos hecho una lectura adecuada de la situación política y una buena campaña electoral. Pero sería de ilusos lanzar las campanas al vuelo.
«Es contradictorio que la exigencia de Sortu hacia ETA sea mayor que la de Bildu"
-Independientemente de lo que pueda pasar en las instituciones, ¿cree que la irrupción de Bildu acerca a Euskadi a la paz?
-Siempre he sido absolutamente crítico con los procesos de ilegalización de la izquierda abertzale, por lo que la misma noche en que se abría la campaña, cuando el Constitucional permitió a Bildu presentarse a las elecciones, recuerdo que dije que me había quitado un gran peso de encima. La participación de Bildu es necesaria y muy positiva.
-¿Considera que Bildu debería hacer una petición expresa a ETA para que deje las armas?
-Es contradictorio que la posición de Sortu, la marca ilegalizada de la izquierda abertzale, para con ETA sea más avanzada que la de Bildu, en relación a la exigencia del abandono definitivo de las armas. Éste es un paso perfectamente exigible a Bildu y nosotros vamos a mantener esa exigencia. De hecho, el que no se produzca es un elemento muy negativo para llegar a acuerdos con ellos.
-¿Algún movimiento en los próximos días en ese sentido facilitaría un posible acuerdo entre el PNV y Bildu para la Diputación?
-Es uno de los elementos importantes que está en juego en estas negociaciones. No estamos hablando exclusivamente de gestión, que también, sino del protagonismo que tiene cada cual en este proceso de paz. El PNV tiene un compromiso con el proceso, quiere seguir siendo un agente muy implicado y muy activo, pero también vamos a ser muy exigentes con el resto de los partidos políticos.
-¿Qué le parece la propuesta de Eguiguren al PSE para avanzar en la pacificación?
-Veo al PSOE y al PSE muy tocados en muchos aspectos. Deberían hacer un esfuerzo para mantener un sosiego, los responsables políticos deberíamos mantener un equilibrio en un contexto de pacificación para que la contribución sea positiva. En este caso, la debacle electoral les ha generado una marejada interna muy importante. Ahora mismo en Euskadi tienen diferentes posiciones y tendrán que desarrollar un debate para llegar a una posición determinada, aunque me da la sensación de que las tesis de Eguiguren no son mayoritarias en su partido.
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